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Si nos atenemos a dar una explicación meramente conceptual, la podemos definir como el lugar donde se educa y atiende a los niños, comprendidos entre los 0 y 3 años, que están integrados dentro del primer ciclo da la totalidad del conjunto educativo en España, tal como viene englobado dentro de la L.O.E. (Ley Orgánica de la Educación). Pero yendo un poco más allá, dentro del significado de Escuela Infantil, podremos incorporar otros conceptos:
* Lugar donde los niños comienzan el contacto formativo, social y de adquisición de aprendizajes y conocimientos, a nivel colectivo (obviamente, la familia es el primer núcleo en el aprendizaje del niño, pero no a nivel colectivo). * Lugar donde el desarrollo de la sensorialidad del niño adquiere el máximo esplendor, por cuanto el descubrimiento que hace de las cosas, a través de los sentidos, será el inicio que irá forjando sus conocimientos; por tanto, su personalidad. * Lugar donde los niños comienzan sus relaciones sociales, con otros niños, iniciando con ello su aprendizaje de organización social; que, igual que en el aspecto anterior, irá forjando su personalidad.
La Escuela Infantil será el lugar, en definitiva, donde el niño comenzará a descubrir, a través del juego, conocimientos, aprendizajes y habilidades. Y será el punto de partida para que ese niño vaya adquiriendo sensibilidades, que en su vida irán modulando y potenciando su perfil psicológico.
Hay muchos estudios al respecto, que nos hablan de que las oportunidades de desarrollo cognitivo, afectivo y social de los niños, tienen su origen en la formación educativa de los primeros años. Los beneficios para el niño, desde todos los aspectos científicos (psicológicos, pedagógicos…), son inmensos, cuando se inicia desde sus primeros años un proceso educativo, formativo y de adquisición de sensibilidades y conocimientos. Será el eje dinámico y generador de habilidades, para la futura sociabilidad del niño.
Educar, “cuanto antes, mejor”, es una de las máximas de todos los organismos involucrados en la educación, comenzando por la UNESCO, quien tiene tal axioma entre sus primeras recomendaciones.
Independientemente, por supuesto, de que una Escuela Infantil representa la simbiosis perfecta para solucionar dos cuestiones trascendentales: educación inicial del niño y conciliación de la vida laboral y familiar. No es que este último aspecto se dé únicamente en la etapa del 0 a 3 años; también sucede lo mismo, en el resto (3 a 6, Primaria…). Pero, sin duda, la sensibilización es mayor en el primer ciclo.
Y esto comienza a reflejarse en la política de las diferentes Administraciones, a nivel nacional, desarrollándose ambiciosos programas de construcción de Escuelas Infantiles.
Hay que tener en cuenta que, en estos momentos, a nivel nacional, la escolarización del ciclo de 0 a 3 años es, en términos generales, del 21%, cuando la propuesta de la Unión Europea (establecida en la “Estrategia de Lisboa) es llegar al 33%, para el 2010.
Queda mucho por hacer en un sector poco desarrollado, hasta el momento, tanto a nivel infraestructuras como en cuanto a normativas reguladoras; porque tan importante es que haya buenas construcciones de Escuelas Infantiles, que lleguen al núcleo general de la población, para poder completar un mapa amplio de posibilidades, como que estos Centros mantengan unos parámetros pedagógicos adecuados.
Y queda mucho, a nivel cultural, para que la población, en general, entienda la enorme necesidad, importancia y trascendencia de que los niños sean educados, no “guardados”. En una Escuela Infantil.
Javier Alegría/Maite Matamala |