| Diferencias entre Escuela Infantil y Guardería |
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De manera histórica, como nombre genérico y habitual, en España se ha utilizado el nombre de “guardería”, para definir el lugar donde estaban/iban los niños comprendidos entre 0 y 3 años. Pero se ha utilizado este nombre porque la valoración del sector, para nada entraba dentro de unos parámetros mínimamente pedagógicos; se trataba de que hubiera un lugar, donde dejar a los niños comprendidos entre estas edades, con el fin de solucionar la conciliación de la vida laboral-familiar. Única y exclusivamente: dejar a los niños en un sitio, mientras sus padres desempeñaban sus respectivas actividades profesionales. Es, posteriormente, y de manera reciente a lo largo de los últimos años (quizás no más de diez o quince, por poner una fecha en el tiempo) cuando se comienza a desarrollar una labor pedagógica, con programaciones específicas para ello, en esos sitios donde iban los niños comprendidos entre los 0 y 3 años. Y no solamente por el hecho de realizar una actividad diaria, que partiendo del juego fuera capaz de ofrecer a los niños educación, sino porque había llegado el momento de valorar la enorme importancia y trascendencia de esta franja de edad, donde todos los profesionales del conocimiento (pedagogos, psicólogos…) la conceptúan como esencial y clave para el futuro desarrollo del ser humano. Nacen las Escuelas Infantiles. Es decir: pasamos de una “guardería”, donde hasta el nombre encierra un importante significado peyorativo, a una Escuela, donde el niño acude para cubrir una expectativas de descubrimiento del conocimiento, además, indudablemente, de solucionar la conciliación de vida laborar-familiar de antaño. Pero yendo un poco más allá; mucho más allá: el niño pasa de ser un “objeto” a ser un sujeto: pasa de ser alguien a quien simplemente hay que “guardar”, a alguien a quien hay que educar. Una Guardería, a priori, tiene un objetivo asistencial; una Escuela Infantil, a priori, tiene un objetivo pedagógico. Todo ello lo exponemos con un prudente “a priori”, porque, sin duda, es así: los objetivos, la programación de trabajo y la práctica del día a día, al final, la hacen las personas; el personal de cada uno de esos centros. Su esfuerzo. Que ese quehacer cotidiano cumpla con los objetivos marcados es labor, por tanto, de una puesta en marcha de los mismos. Pero el planteamiento es claro, respetando a los excelentes profesionales existentes en uno y otro centro (Escuelas Infantiles y Guarderías): • Una Guardería facilita una excelente asistencia al niño y, como consecuencia, a los padres de ese niño, solucionándoles su conciliación de la vida laboral y familiar. Esa es la diferencia. Una Escuela Infantil es un centro educativo, donde el personal deberá reciclarse regularmente, adquiriendo nuevas técnicas pedagógicas, para que el niño pueda aprehender esos conocimientos. Por supuesto, toda esa oferta hacia el niño deberá estar refrendada en la Escuela Infantil a la que acuda, por todos los medios disponibles dentro de la misma: instalaciones, equipamientos, materiales, juegos… siempre dentro de parámetros de máxima calidad. Javier Alegría
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