| Invirtiendo en calidad |
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Innovación es un concepto absolutamente necesario en la cotidianidad del día a día; en nuestra actividad profesional. Y en las dificultades de entender que es preciso pensar y desarrollar ideas. ¿Qué es invertir en calidad? Nada tiene que ver, por supuesto, con esa creencia habitual de que a mayor presupuesto todo es superior; sí tiene que ver con la imaginación, la planificación y la organización. No hace mucho, me comentaba un cliente: “tengo 25.000 Euros para equipar la Escuela Infantil, ¿es poco?” Para nada, ni poco ni mucho: es el importe que tienes; a él te tendrás que adaptar. Esta persona tenía un espléndido plan trazado para su Escuela, con un proyecto que recogía todas sus inquietudes e intereses, y asumiendo bien clara la propuesta educativa que desarrollaría en el Centro. ¿Consiguió calidad en sus equipamientos? Sin duda alguna. ¿Con esa calidad podrá conseguir satisfacción en sus propuestas educativas? Con total seguridad. ¿De qué se trata, entonces, cuando hablamos de calidad? De tener claras las ideas, como premisa inequívoca. De no llenar espacios, para que los padres vean que existe mobiliario o materiales didácticos, y con ello supuestamente se sientan más satisfechos; sino que esos espacios reúnan los equipamientos adecuados y lógicos, partiendo del proyecto que se hubiera realizado. A nivel pedagógico. Que ese sí que les va a gustar a los padres; responderá a una organización seria y planificada. Dejémonos, por tanto, de recurrir a estereotipos, y dejemos de pensar que todo tiene que estar lleno de armarios, cubeteros, mesas y sillas; tiene que estar lleno, sí, pero de ideas. Es el momento de innovar; es el momento de la calidad. Habrá que priorizar, pero sin perder el horizonte: ¿qué queremos hacer? ¿qué queremos conseguir? Consigamos, entonces, lo que queremos. Invirtiendo en calidad: invirtiendo en satisfacción. Javier Alegría |




