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Durante los meses de Enero y Febrero, os proponemos este modelo, promocionado con soporte pedagógico: un modelo de nuestra línea ACENTO, que ofrece muchas posibilidades de juego para el niño: biombo de disfraces, guiñoles y teatro. 
        
Este mueble es un modelo diseñado para pode realizar multiples propuestas de juego, como elemento para el rincón de disfraces y guiñoles, dentro del aula de 2 a 3 años, o en la sala multiusos, en un taller de creatividad y expresión.

BIOMBO DE DISFRACES, GUIÑOLES Y TEATRO|El mueble para los disfraces, guiñoles y teatro, es un mueble en forma de biombo que se puede adaptar a cualquier espacio de la escuela, por la característica de poder extenderlo o recogerlo.Consta de varios detalles que enriquecerán las diferentes propuestas de juego: el espejo, con el que el niño descubrirá su imagen; y los huecos o agujeros, para que se pueda mirar a través de ellos, o sacar los guiñoles.Este mueble es lo suficientemente versátil, para poder disfrutar de varias propuestas a la vez.
                          
NOVEDAD MES
Invirtiendo en calidad PDF Imprimir E-mail

Innovación es un concepto absolutamente necesario en la cotidianidad del día a día; en nuestra actividad profesional. Y en las dificultades de entender que es preciso pensar y desarrollar ideas.
Por ello, vamos a referirnos a dos parámetros imprescindibles: invertir en calidad: invertir en satisfacción.

¿Qué es invertir en calidad? Nada tiene que ver, por supuesto, con esa creencia habitual de que a mayor presupuesto todo es superior; sí tiene que ver con la imaginación, la planificación y la organización.
¿Cuando se consigue mayor calidad? Cuando no se improvisa, cuanto todo responde a un por qué y, en definitiva, cuando existe un proyecto sólido; para el que existirá un presupuesto a aplicar; no a la inversa.
Es decir: el proyecto se deberá adaptar al presupuesto, no el presupuesto al proyecto.

No hace mucho, me comentaba un cliente: “tengo 25.000 Euros para equipar la Escuela Infantil, ¿es poco?” Para nada, ni poco ni mucho: es el importe que tienes; a él te tendrás que adaptar.
¿Se puede conseguir una calidad de equipamiento con 25.000 Euros, me insistía? Por supuesto, que sí; tendrás que priorizar.

Esta persona tenía un espléndido plan trazado para su Escuela, con un proyecto que recogía todas sus inquietudes e intereses, y asumiendo bien clara la propuesta educativa que desarrollaría en el Centro.
Se trataba, por tanto, de priorizar; es decir: de darle mayor valor a un equipamiento que otro, hasta conseguir el equilibrio con el presupuesto que tenía para invertir. Y priorizó: primero, los módulos de aseo; las taquillas de identidad; los módulos apilables; la casa de los contrastes; el biombo de teatro y guiñoles… Para finalizar, los estantes, algún armario, las sillas y las mesas; como ya quedaba poco, estas compras finales fueron a parar a ese señor sueco tan famoso.
Es decir: fue de mayor a menor importancia, dentro de su valoración, partiendo del proyecto que había establecido y teniendo en cuenta la realidad del presupuesto.

¿Consiguió calidad en sus equipamientos? Sin duda alguna. ¿Con esa calidad podrá conseguir satisfacción en sus propuestas educativas? Con total seguridad.

¿De qué se trata, entonces, cuando hablamos de calidad? De tener claras las ideas, como premisa inequívoca. De no llenar espacios, para que los padres vean que existe mobiliario o materiales didácticos, y con ello supuestamente se sientan más satisfechos; sino que esos espacios reúnan los equipamientos adecuados y lógicos, partiendo del proyecto que se hubiera realizado. A nivel pedagógico. Que ese sí que les va a gustar a los padres; responderá a una organización seria y planificada.

Dejémonos, por tanto, de recurrir a estereotipos, y dejemos de pensar que todo tiene que estar lleno de armarios, cubeteros, mesas y sillas; tiene que estar lleno, sí, pero de ideas.

Es el momento de innovar; es el momento de la calidad. Habrá que priorizar, pero sin perder el horizonte: ¿qué queremos hacer? ¿qué queremos conseguir? Consigamos, entonces, lo que queremos. Invirtiendo en calidad: invirtiendo en satisfacción.

Javier Alegría